07 mayo 2006

Granada

Este fin de semana he estado en la boda de mi querida amiga Czes en Granada (muchas felicidades y mucha suerte por si lo lees). De paso he vuelto a visitar esta magnifica ciudad que os recomiendo encarecidamente.

Pasear por las tiendas que rodean la catedral o pasear por el Albaycin (espero haberlo escrito bien), es una maravilla y recuerdan (salvando las distancias) a los zocos que tres semanas antes estuve visitando en Siria.

Que Granada no es sólo la Alhambra es algo que supongo que todos sabéis, es una ciudad acogedora, con gente encantadora, y en la que se lo pasa uno genial. A destacar las tapas que a uno le sacan con cada consumición. Como espero que haya sumado algún lector granadido ocasional a mi blog (Vito, Carmen, Macarena, por supuesto Czes), pues espero que donde pone 0 comentarios abajo, pinchéis y os animéis a poner los bares donde fuimos (cuyo nombre no recuedo), por si a alguien le sirve de referencia.

A ver si fomentamos todavía más el turismo a Granada.

26 abril 2006

Viaje a Siria

Después de una larga temporada aprovechando mi viaje a Etiopía para escribir en el blog, hoy cambio de tema. Como algunos de los que leereis estas páginas sabéis he estado en Siria en Semana Santa, 8 días que se pueden resumir diciendo que merece mucho la pena.

Es un país acogedor, con todas las comodidades para el turista "occidental", en el que se come de cine, hay cantidad de monumentos, ciudades, civilizaciones que ver y disfrutar, y una gente encantadora.

Os contaré más sobre el viaje más adelante (cuando tenga un poco de tiempo para ordenar mis apuntes), pero aprovecho para recomendaros a nuestro guía si os animáis a ir. Se llama Alfonso, habla perfectamente castellano (nació en Venezuela), y además de buen guía es buena persona, así que si necesitáis su dirección me la podéis pedir.

Seguiré informando...

04 abril 2006

Día 11 - Bahardar

Nos levantamos a las 6:55, y después de hacer un pequeño recorrido por la ciudad llegamos al lago Langano, donde tomamos un bote a las 8:30.
Después de una hora a una velocidad bastante lenta, llegamos a una península cuyo nombre no recuerdo. Vemos una iglesia muy colorida, circular por fuera y con un monje muy joven. Junto a la iglesia hay un museo que tiene coronas y presentes de los soberanos que han pasado por aquél lugar. Tanto a la llegada al embarcadero, como en el camino, nos esperan decenas de niños.
Tras volver a coger el bote, y después de otros 20 minutos de viaje, pero en la misma península, vemos una nueva iglesia. El muelle son piedras puestas unas sobre otras. Al igual que en el lugar anterior nos esperan muchos niños y gente. La iglesia es bonita, aunque menos que la primera, y al igual que la anterior también tiene un pequeño museo.
Cogemos el bote y vamos a otra isla para comer el pic-nic que nos han preparado, unos sándwiches muy buenos.
Salimos a las 13:45 y volvemos al puerto. Cogemos el autobús en dirección a las cataratas del Nilo Azúl. A nuestra llegada se nos van sumando niños y pruebo una nueva técnica, simular que no hablo inglés, pero son muy listos y me pillan en un renuncio. Muy majos, pero extremadamente pesados. El caso es que las cataratas son preciosas, pero me quedo con el sabor agridulce que por el agobio de tantos niños no puedo detenerme a escuchar el sonido de las cataratas y contemplarlas con un poco de paz.
A la vuelta tomamos una cerveza en la terraza del hotel, y otra en el bar donde están retransmitiendo un partido del Chelsea (allí ven la Premier League). En el bar a Ros le llama la atención una señora con rulos porque le recuerda a China.Cenamos a las ocho un buffet muy variado (y picante) elegido por ellos con comida típica y occidental. Tomamos también el vino local, Gorda, que como ya he comentado es prescindible.

28 marzo 2006

Día 10 - GONDAR - BAHARDAR

Nos despertamos a las 6:45 y a las 8:10 salimos hacia una iglesia y un castillo del Siglo XVIII de la reina regente, no recuerdo el nombre. Dentro de la iglesia hay misa, pero nos dejan pasar y podemos ver la tumba de los reyes, donde podemos ver los esqueletos.
A las 9:30 seguimos hacia Bahardar y a las 10:30 paramos en un mercado del camino (es sábado, día de mercado en todo el país). Se ve que no están acostumbrados a los turistas. Nos rodea mucha gente, pero por lo menos a mi no me piden. El mercado es más espaciado que el de Lalibela, pero los productos que se venden son los mismos.
Seguimos el camino y paramos a comer a unos 50km de Bahardar. Comemos en un comedor muy amplio, reservado para nosotros, con butacas. A pesar de ello el servicio es parecido al resto, y como resbalaba casi me caigo. Mientras estamos comiendo comienza a caer una fuerte tormenta, que hace que esperemos un rato más. Sin embargo, como no para vamos al autobús mientras sigue lloviendo, y el paso hasta el autobús parece un río.
En el camino vemos un turismo, el primero que vemos en todo el norte del país. Habíamos visto 4X4, camiones, autobuses, pero no turismos.
Llegamos a Bahardar a las 15 horas y nos dejan la tarde libre. En primer lugar, vamos al lago Langano donde vemos una gran colonia de pelícanos, lo que más me llama la atención es el vuelo, y el aterrizaje de estos pájaros.
Vamos al mercado, pero en el camino empezamos a tener adolescentes alrededor que nos agobian bastante. Así que decidimos salir de ahí e irnos a tomar un zumo (nuevamente buenísimo) a un lugar que viene en la Lonely Planet. Este nos cuesta 2,5 birr.
A la salida vemos a 7 niños, y volvemos a entrar en la cafetería donde compramos 7 croissants para dárselos (1,5birr nos cuesta cada uno). Al salir son 10 niños, por lo que los partimos por la mitad y nos quedamos a ver cómo los comen para evitar que se los quiten los niños mayores. Algunos cuando les das un trozo lo esconden y ponen otra vez la mano.
De camino hacia el hotel repartimos los trozos que nos quedan entre más niños. Quizás uno de los recuerdos imborrables que me queden del viaje, sea el de uno de esos niños del camino, que al comenzar a comer el medio croissant pone una cara de felicidad y gratitud que no tiene precio.
El Hotel es bastante lujoso, tiene mosquitero porque es una zona con Malaria, tiene piscina, las habitaciones son espaciosas, y el baño es bueno. Junto con el de Gondar son los mejores hoteles del viaje.
Como no hay disponibles habitaciones dobles para todos, entendemos a Seleke que algunos tenemos que compartir cama doble, aunque realmente dice que hay gente que tiene que estar en habitaciones separadas. En el reparto está nervioso porque no quiere que dos mujeres duermen juntas. Luego nos enteramos que en Etiopía parece ser que está mal visto que dos mujeres duerman juntas, y no que dos lo hagan.
Tomamos una cerveza en la terraza de la piscina, cenamos y vamos a dormir.

15 marzo 2006

Día 9 - Gondar

Me despierto a las 7:15, y a las 8:30 nos dirigimos en primer lugar a ver una iglesia del Siglo XVII, circular y con numerosas pinturas dentro.
Especialmente bonita es la imagen de San Jorge y el Dragón, y llamativa para nosotros es la imagen de la Trinidad, que en Etiopía se representa como tres imágenes iguales de lo que para nosotros sería Jesucristo.
Cogemos el autobús para ir al centro de la ciudad a ver los castillos de los Siglos XVII y XVIII, se trata de 6 castillos construidos en colaboración con árabes y portugueses.
Cada uno de los 6 reyes de la dinastía reinante en aquella época edificó un castillo. De todos, el que mejor se conserva es el de Fasilides, curiosamente el primero. El Castillo es de corte occidental por fuera y oriental por dentro. Susana dice que le recuerda al salón árabe del ayuntamiento de Bilbao.
El resto de castillos se vieron afectados por un terremoto en el Siglo XVIII, y por los bombardeos de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial (Italia conquistó durante la época de Mussolini el país).
Después de la visita regresamos al hotel a comer, y vamos a ver los baños de Fasilides. Se trata de una piscina muy grande con un pequeño palacete en medio. El lugar está en obras de restauración, y los baños semivacíos, únicamente con agua de lluvia.
La tarde nos la dejan libre para hacer llamadas telefónicas, compras, conectarnos a Internet, o en nuestro caso para tomar unos zumos naturales de frutas que tomamos en un bar muy limpio situado en el centro. Los zumos de aguacate, papaya, mango, piña o combinaciones de estas frutas nos cuestan 5 birr (luego nos dice Seleke que a ellos les habían cobrado 3), y están tan buenos que nos tomamos 2.
Justo al bajar del autobús hay una discusión entre los compañeros de la expedición porque algunos no se creen que no pudiésemos haber ido a las Montañas de Simein.
Compro una camiseta en una tienda por 30 birr, aunque no existe mucha variedad.
Llegados al hotel vemos que nos han dejado la ropa lavada y planchada de la lavandería, y todo baratísimo. Cenamos en el hotel.

13 marzo 2006

Día 8 - Axum - Gondar

Me despierto a las 4:45 de la mañana y salimos a las 5:30 dirección Gondar. Paramos a las 7:30 para desayunar en el camino, nos ponen quesos de la vaca que ríe, y nos ponen unos pasteles locales muy buenos. Uno de los momentos que más me llaman la atención del viaje sucedió en este lugar. Fui al baño y cuando entré había un señor del país que estaba cagando con la puerta abierta, tras pedir perdón por mi indiscreción (no voluntaria), espero fuera a que salga. Mi sorpresa al entrar es que no había cadena para el agua (como en tantos otros baños del camino) y estaban todos los excrementos cubriendo el baño, lo que unido a mi orina dio lugar a una escena surrealista, pero curiosa.
Nuevamente en camino los paisajes cambian continuamente, dejamos de ver camellos al salir de la región de Tigray y entrar de nuevo en Amhara. Esta región parece más pobre que la anterior.
Comemos a las 12 en un bar que nos llama la atención porque dan cañas de cerveza, además las dan en jarras que tienen en el congelador, lo que hace que me sepa doblemente buena.
En el camino pasamos por la zona desde la que se accede a las montañas de Simein, y hay momentos de mal ambiente porque hay gente que no se cree que no se pueda subir a las montañas ya que el camino parece seco, y alguien pregunta y no ha llovido en días anteriores. (En Gondar sí me comentaron que había llovido mucho los días anteriores).
Posteriormente nos adentramos en una gran niebla que apenas deja ver unos metros de carretera, antes de llegar a Gondar a las 19:30 después de 360 kilómetros de recorrido.
El hotel es con diferencia el mejor de los que hemos estado, desde su terraza se ve toda la ciudad, las habitaciones son modernas, limpias, bien equipadas.En la cena tomamos de nuevo una sopa estupenda.

11 marzo 2006

Día 7 - Axum

Nos levantamos a las 4:45 de la mañana porque tenemos la suerte de haber llegado a Axum al inicio de cuaresma, y hay una procesión de 5:15 a 6:15.
Mientras nos dirigimos al lugar donde comienza la procesión cientos de personas vestidas de blanco pasan a nuestro lado. La procesión se realiza tras una réplica del arca de la alianza que portan los monjes. Después de un recorrido con el arca se reúnen entorno a la plaza donde comienza la procesión y siguen entonando unos cantos, la sensación es escalofriante.
Volvemos al hotel donde desayunamos a las 7:0 y salimos a ver las iglesias de Axum. Lo primero que vemos son los tesoros de las iglesias (básicamente coronas) donadas por reyes.
Posteriormente vemos la iglesia construida en 1956 por el último rey "Haile Selasie". Se trata de una iglesia circular, que como elemento más destacado conserva un libro de más de 1.000 años de antigüedad que nos enseñan sin ningún problema.
Después de salir de esta iglesia nos dirigimos a un monasterio del Siglo XVII en el que sólo pueden entrar los hombres, y que únicamente destaca por las pinturas que tiene en su interior, sobre todo las que tiene en las puertas. A la salida del monasterio vemos unos cañones de la guerra con los italianos de 1988 que se conservan en el patio.
Nos reunimos con las mujeres que no habían podido ver el monasterio y vamos a ver otras dos iglesias, ambas con muchas pinturas dentro.
En el camino a los obeliscos nos ponemos a jugar Ros y yo al fútbol con unos críos, usando como pelota una piedra. Después les compramos un chupa-chups a cada uno.
Los obeliscos se alzan impresionantes a nuestro frente, el mayor de 33 metros de altura y 500 toneladas de peso está en el suelo, el segundo, recién traído de Italia donde fue expoliado por Mussolini está todavía sin poner en su antiguo sitio y se deja ver bajo unas tejavanas, el tercero, que mide 24 metros es el más grande de los que se mantienen en pie.
Según nos relata el guía todos se trajeron en una sola pieza de unas montañas que estaban a unos 20km de distancia. Una vez más parece increíble que hace 1600 años se pudieran hacer estas cosas, y uno se queda con la sensación de si realmente hemos avanzado algo en todo este tiempo.
Tras la comida en el hotel vamos a ver un palacio construido por Menelik en el siglo XIX que no se llegó a utilizar. En el interior (bajo tierra) hay espacio para tumbas reales aunque no se encuentran allí, y podemos ver gran cantidad de murciélagos.
Vamos a continuación al palacio de la Reina de Saba del Siglo VII A.C. que tiene más de 50 habitaciones. Algunos integrantes de la expedición dudan mucho que el palacio pueda ser de esa época.
En el museo arqueológico estamos bastante rato, lo que a mi me resulta pesado, y seguidamente vamos de compras por el pueblo. En el camino habíamos visto multitud de chumberas, y compramos en un puesto en la calle unos higos chumbos (4 por un birr, 10,6 cent de euro).
Ros compra un broche por 130 birr que por estar en todos lados suponemos que representa algún tipo de símbolo del país. En la tienda junto al hotel compramos una cucharilla y tres collares de plata por 400 birr después de una dura negociación.En la cena nos dicen que no podemos ir a las montañas de Simein porque han llamado a Gondar y ha estado lloviendo mucho en los días anteriores. Esto genera algunas dudas en integrantes del grupo.

10 marzo 2006

Día 6 - MEKELE - AXUM

Me despierto a las 6:50, y después de desayunar salimos a las 8 con dirección Axum.
En el camino nos paramos en un pueblo para ver una preciosa iglesia esculpida en roca en el siglo IV, aunque quemada en el Siglo X. En la bajada hacia el autobús los niños nos acompañan, y les damos unas galletas que habíamos comprado para repartir, se pegan entre ellos por conseguir una, por lo que nos damos cuenta de que hay que tener mucho cuidado cuando repartamos cosas.
A Tulat que bajaba un poco detrás un adolescente le roba la cámara de fotos y sale corriendo. Vamos a la policía para dar el parte, y seguimos a ver otra iglesia del Siglo IV que está situada a unos 15 km. La iglesia es preciosa, con un paisaje maravilloso desde la misma, y con unas pinturas dentro interesantes. En esta iglesia los niños nos venden fósiles por 1 birr.
De regreso al pueblo para ver si han encontrado la cámara, nos dicen que el ladrón se ha ido a Mekele (al día siguiente nos enteramos que le han cogido y se ha recuperado la cámara).
Comemos en el pueblo y seguimos dirección a Arigrat, el pueblo más cercano a la frontera con Eritrea de los que estamos, allí giramos hacia Axum.
El paisaje de la carretera que va de Arigrat a Axum es quizás el que más me impresiona del viaje, cada curva del camino es una escena única que merece ser fotografiada, valles, colinas, laderas, fallas, toda la gama de colores de verde, marrón...
En el camino pasamos por unas montañas que me llaman mucho la atención, porque nos encontramos en el altiplano y de repente aparece una montaña perfecta. Es difícil de explicar, es como si hubiese una taza sobre una mesa.Llegamos tarde a Axum, a las 8:45 de la noche. El Hotel es peor que el de Mekele, pero está bien. Tomamos algo mientras nos preparan la cena en el hotel y tras cenar a la cama.

08 marzo 2006

Día 5 - WALIYA - MEKELE

Me levanto a las 6:50 de la mañana, y salimos a las 8 con destino Mekele.
En el camino vemos los primeros camellos, y lo que parece una hiena muerta en la carretera. Después de dos horas de camino paramos en un pueblecito a tomar un café en un Hotel. En la salida del mismo nos esperan numerosos vendedores. El baño aunque mejor que el del día anterior, es similar en su forma, es decir, agujero en el suelo y mierda flotando.
Continuamos el viaje por una buena pista en la que se alternan casas de adobe y paja. El camino aunque también es impresionante es más aburrido que el del día anterior.
A las 12 paramos a comer de “pic-nic” en un hotel. Salimos a las 13:45.
Llegamos a Mekele a las 17:30 justo en el momento en que empieza a caer una tormenta impresionante, que no nos deja ni salir del autobús. Las escaleras del hotel hacen riadas. Susana, la más valiente, es la primera en salir con los pies descalzos, posteriormente y cuando se apacigua un poco vamos saliendo el resto.
Dado que no podemos salir del Hotel por la tormenta, tomamos una cerveza, y voy a conectarme a Internet. Posteriormente vemos la carrera de 10.000 metros masculina de los mundiales de atletismo donde los etíopes quedan primero y segundo, por lo que existe una algarabía general, a la par que se paraliza todo el hotel durante la carrera.
El hotel es el mejor hasta el momento. Cenamos muy bien y voy a dormir.

07 marzo 2006

Día 4 - LALIBELA – DASELESH - WALIYA

Nos levantamos a las 8, para salir a las 9 hacia Waliya. En el camino paramos a las 11 de la mañana para estirar las piernas, andamos durante 30 minutos.
Antes de tomar de nuevo el autobús llegamos andando a un poblado que no parece acostumbrado a los turistas, y donde los ancianos nos vienen a dar la mano. Empezamos a experimentar ese sentimiento de que allá donde paremos sale gente a nuestro encuentro de debajo de las piedras.
Comemos en un hotel en Daselesh. Es nuestra primera comida en ruta, abundante, tipo buffet. Lo que más nos llama la atención del lugar es el baño (con perspectiva uno de los peores por los que hemos pasado). Tras una puerta de hojalata, en una especie de almacén de trastos, había un agujero con tres piedras que hacía las funciones de baño. Evidentemente no había agua o cadena, así que allí estaban tanto los orines como las heces de visitantes anteriores, junto con una cantidad importante de moscas y un olor acorde a la situación.
Comenzó a llover bastante fuerte mientras estábamos en el hotel, pero aunque la carretera era de pista, no tuvimos inconvenientes para seguir nuestro camino.
Tras una hora y media de carretera dejamos el altiplano por el que viajábamos, y comenzamos a descender por un valle inmenso y precioso.
En el descenso pasamos por poblaciones que nos parecen más ricas que las que habíamos visto los días anteriores. Vemos plantaciones de distintas frutas (plátanos, papayas...), caña de azúcar, café... y se aprecia que el ganado está más gordo. Vemos pasar multitud de camiones de ayuda humanitaria, y alguno que según nos comenta Seleke exporta mercancías a Sudán.
En el camino se pasa por puentes construidos por los chinos que tienen muy buena presencia, pero que pasan por ríos enormes completamente secos. A pesar de ello el verde es el color predominante, y no se aprecia sequía en el campo.
Hora y media más tarde de bajar al valle llegamos de nuevo a carretera pavimentada, y posteriormente a Weldiya, al hotel Lal. El hotel tiene lo básico, aunque el servicio es un poco sucio, y no tiene tapa.
Salimos a dar una vuelta por la ciudad que tiene unos 30.000 habitantes. La ciudad no es gran cosa (parece la típica ciudad africana entorno a una calle principal según los más viajados), pero se ve más riqueza y salubridad que en Lalibela. Cenamos en el hotel (decorado estilo chino, aunque la comida es como en otros lugares), y me acuesto sobre las 10.